Iter Hispaniae · Corredor

Vía Augusta y conexiones del sureste

Un recorrido documental desde Gades hasta Tarraco que diferencia las ciudades confirmadas de los trazados propuestos y conserva el vacío entre Saltigi y el eje de Carthago Nova.

La Vía Augusta fue el gran eje terrestre de la fachada mediterránea de Hispania. No nació de una sola obra ni permaneció inmutable: Roma acondicionó caminos anteriores, construyó puentes y calzadas, colocó miliarios y articuló distintos ramales en una red que comunicaba ciudades, puertos y territorios productivos.

Del Atlántico al Mediterráneo

En torno al año 150 d. C., Gades e Hispalis conectaban el comercio marítimo con la navegación del Baetis. Astigi y Corduba eran centros administrativos de la Bética, mientras Castulo dominaba un territorio ligado a las minas de Sierra Morena. Hacia el este, Carthago Nova sumaba un puerto natural excepcional y un distrito minero; Ilici, Valentia, Saguntum, Dertosa y Tarraco enlazaban la costa con sus campos y con el valle del Ebro.

La carretera permitía desplazar personas, órdenes, correo oficial y mercancías, pero el transporte pesado aprovechaba también ríos y rutas marítimas. Una vía romana no era una autopista aislada: formaba parte de un sistema en el que caminos secundarios conducían a explotaciones agrícolas, minas, embarcaderos y núcleos menores.

Una red construida durante siglos

El nombre de Augusto recuerda la gran reorganización viaria de su principado, aunque muchos recorridos tenían precedentes y fueron reparados después. Los miliarios, puentes, restos de firme, textos itinerarios y excavaciones permiten reconstruir sectores con grados de seguridad diferentes. En los datos viarios empleados aquí, la conexión Corduba–Castulo está clasificada como segura; la mayor parte de los demás grupos se considera reconstruida de manera conjetural.

El vacío entre Saltigi y Carthago Nova

Saltigi suele situarse en Chinchilla de Monte-Aragón, pero su identificación no es completamente segura. Además, los grupos viarios seleccionados no demuestran una continuidad exacta entre este nodo, el área de Hellín y Carthago Nova. Por eso el corredor conserva una interrupción: conocemos la importancia de las ciudades y la existencia de comunicaciones regionales, pero no debe inventarse una línea precisa donde la evidencia todavía no permite fijarla.

Fuentes y cautelas

Geometrías Itiner-e y contraste patrimonial. Las cifras GIS no equivalen a distancias antiguas.

Estado de la evidencia: 1 grupo Certain y 10 Conjectured en Itiner-e